¿Tiene algún beneficio saber inglés para el día a día?

A todas vistas, evidentemente lo tiene, y uno de esos beneficios es que nos permite divertirnos. Cuando se aprende inglés es posible entender la música que está en ese idioma; los programas de televisión y las películas en el cine del que se sabe en muchas ocasiones no llega a ofrecer subtítulos en el idioma nativo de los espectadores.

Por lo que, si se entiende el inglés, se tiene garantizada la comprensión incluso de esa obra de teatro que tanto se quiere disfrutar en un próximo viaje a los Estados Unidos.

Resulta bastante común dentro de los países de habla hispana, el empleo de términos relacionados con el inglés por lo que se debe conocer el significado correcto de cada uno de ellos; además, se sabe que el inglés ha resultado el lenguaje que impera a nivel mundial desde Internet, hasta las más recientes tecnologías.

Aprender inglés ayuda a comprender el mundo de una forma distinta y permite conocer lo que hay más allá de lo que nos rodea y la forma en la que hemos sido criados antes de aprenderlo. Solo hay que abrir la mente y expandirla.

Aprender inglés nos permite conocer nuevas culturas y personas.  Poder comunicarnos en el idioma universal, lo que nos dará la oportunidad de crear lazos estrechos con personas que no hablan nuestro idioma y además, se puede conocer su cultura.  El inglés se encarga de abrir una línea de comunicación a nivel internacional.

Otro ejemplo, es que los principales países donde el inglés es la lengua materna son Inglaterra y los Estados Unidos. Países cuyo punto en común sólo es el idioma, ya que sus culturas son totalmente distintas y cuando se llega a hablar su idioma, nos permite conocerlos con mayor profundidad.

Otro de los beneficios que aporta el aprendizaje del inglés es que ayuda a la salud. Y es que de acuerdo a determinados estudios científicos se ha establecido que aprender algo nuevo nos ayuda a mantener la memoria ejercitada, dejando distante el Alzheimer por ejemplo y otras enfermedades que suelen llegar a afectar las funciones cognitivas.

Aprender inglés nos da seguridad y tranquilidad. Por ejemplo, sí nos agrada viajar, estaremos más cómodos al poder comunicarnos y entender lo que nos dicen y leemos. Incluso puede funcionar en una posible emergencia.